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Práctica

El brief del proveedor, depurado

Un pequeño cambio en la forma de enviar los briefs, con efectos desproporcionados en las llegadas del día del evento.

El brief original del proveedor era un correo electrónico. Era bueno — completo, con buen lenguaje de hostelería, cuidadosamente redactado. También ocupaba cuatro pantallazos, y el PDF adjunto no se abría en la mitad de los teléfonos a los que llegaba.

Desmontamos el brief. La ventana del muelle pasó arriba del todo — es lo primero que llega a la mañana de alguien. La contraseña del Wi-Fi y el contacto de la trastienda fueron a continuación, en una sola tarjeta. El plano de planta pasó a un toca-para-ampliar. Las normas de la casa — sonido apagado a las 11 de la noche, sin subwoofers — pasaron a la letra pequeña al final, como en un menú.

Las llegadas puntuales de proveedores pasaron del 78 % al 94 % en un trimestre. El cambio que marcó la diferencia no fue el plano de planta, ni el chat, ni el registro de actividad. Fue el orden de las líneas en la página.

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